Aceptar que la vida no se resuelve definitivamente y aprender a perder, son unas de las tareas que más le cuesta a nuestro cerebro manejar. Habitamos la incertidumbre cada día y ante ella, hemos de improvisar para adaptarnos al entorno desde la autonomía emocional. ¿Qué sucede cuando arrastramos necesidades básicas afectivas? ¿Y cómo se manifiestan estos déficits en nuestra forma de vincularnos con los demás?.

Hay personas que atraviesan mucho sufrimiento al vincularse con otras personas sin ser capaces de poner fin a esas relaciones. ¿Por qué sucede esto? Por varias razones. Como lector/a es importante que sepas que si te identificas con los que lees, tomes cartas en el asunto y te responsabilices de tu proceso personal, acudiendo a terapia. Te vendrá muy bien y no será desagradable… continúo con los factores que hacen que la dependencia emocional sea más grave de lo que parece.

Me gustaría nombrar a Sierra-Siegert del Psychiatry Institute of London, quien agrupó todos los trastornos emocionales y psicológicos en cinco grupos que por su sintomatología eran los más frecuentes:

  1. Ansiedad.
  2. Del estado de ánimo
  3. Disociativos y/o Postraumáticos
  4. Psicóticos
  5.  Adictivos

En los grupos 1, 2 y 5 en mi práctica clínica observo que existen problemas de dependencia interpersonal como causa, consecuencia o ambas, observando patrones relacionales disfuncionales con los progenitores. Por ejemplo, el Trastorno Límite que cada vez veo más en personas jóvenes, está frecuentemente relacionado con la dependencia patológica interpersonal o más conocida como dependencia emocional.

Son personas que se enredan en relaciones muy dolorosas sin saber salir luego de ellas. De hecho, encuentro más en mujeres que en hombres a partir de los 38 años, muchos casos de AMOROFOBIA, al tener historias reiteradas de fracasos amorosos y que le llevan a pensar que nunca podrán tener una pareja estable. La diferencia de género estriba en que los hombres tienden más a aparentar no tener un problema de dependencia encontrándose equilibrados pero en realidad, lo que hacen es soterrarlo sin comprometerse en relaciones sanas que les surgen, porque saben que saldría a la luz si iniciasen una nueva relación.

Aquellos jóvenes que hayan vivido relaciones de maltrato, violencia doméstica o social, tendrán muchas papeletas para sufrir a nivel relacional. ¿Cómo sufren? Lo explicará ahora más adelante. Tan sólo señalar en el mundo de la salud mental, está subdiagnosticada y se pasa por alto la importancia que tiene orientar el estilo de vida de estas personas hacia la independencia emocional con una declaración afectiva de libertad. Y por independencia emocional no me refiero a aprender a estar solo en el mundo, a tener dureza de corazón, insensibilidad o frialdad afectiva. No no no… significa promover relaciones de afecto que no opriman, que se basen en la ternura, que se sitúen lejos de los perjudicial sin que el miedo condicione la libertad de ser, de valorarse, sin que vulnere los principios o valores personales y la autovaloración.

CÓMO RECONOCER LA DEPENDENCIA

¿Te suenan algunos de estos pensamientos?

“Sin una pareja (amor), no podré ser feliz/no podré alcanzar ciertas metas vitales/no podré tener una vida satisfactoria”; “¡No se por qué no dejo a esta persona si no me quiere!”; “No puedo dejarlo aunque no pueda autorrealizarme en aquello por lo que tanto he luchado/me he preparado” ; “no puedo dejarlo aunque vaya en contra de mis principios por como me comporto o esta persona hace”; “me quiere pero no se da cuenta”; “tiene problemas psicológicos/económicos que le impiden amarme. Tengo que tener paciencia” ; “no es tan horrible como parece” ; “Mejor me quedo como estoy que el mercado está peor” ; “Ya no recuerdo lo malo pasado” ; “el amor lo cura todo. Si aguanto, al final se dará cuenta y seremos felices”.

¿Te identificas con dos o más de estas afirmaciones?

  • Necesitas estar cerca de la persona amada la mayor parte del tiempo y te cuesta controlar no estar pensando en él/ella o en programar cosas que hacer con esa persona.
  • Te desestabiliza mucho que no tenga las manifestaciones afectivas que necesitas o que esperas.
  • Altos niveles de esfuerzo y obsesión dirigidos a la relación de pareja.
  • Baja autoestima o valoración personal.
  • Se dejan de lado actividades sociales o de ocio para estar con la pareja.
  • Poca tolerancia al dolor y mucha necesidad de disfrutar.
  • Miedo a perder a esta persona y quedarte solo/a.

Si te reconoces dependiente y has sufrido mucho en el amor, es importante trabajar la inmadurez afectiva.

¿Qué me apega a las personas?

Hemos interiorizado creencias que no son racionales por las experiencias vividas en la infancia y adolescencia.

Hay personas que si se sinceran consigo mismas, se sienten incapaces de enfrentar la vida solos y tienden a confundir la pareja con la fuente de seguridad. El miedo que hace que se vinculen a relaciones tormentosas es al desamparo o a la soledad.

Hay quienes han interiorizado que es imposible que alguien les quiera si les conocen de verdad y se aferran a las manifestaciones de afecto de la pareja por miedo al desamor.

Otros se apegan a las señales de estabilidad y permanencia. Creen que si alguien llega a quererles, se aburrirán de él/ella y lo que esconde detrás es mucho miedo al abandono.

El apego al reconocimiento y admiración de sus parejas evita que se enfrenten a la crítica. Este otro tipo de dependencia toleran muy mal las críticas.

Y por poner otro ejemplo, las personas que necesitan tener contento/a a su pareja, temen mucho defender sus propios derechos y ejercer la autoridad (que para nada es autoritarismo). Significa valorarse y ser firme en los principios y límites personales, sin perderse en el otro.

LA SOLUCIÓN: HACERSE CARGO DE UNO MISMO

Tenemos que entender que nuestro cerebro es social y depender de otros es muy gratificante. Convertirnos en personas absolutamente independientes, que no necesitasen tener vínculos con nadie, no es sano. Representan de hecho, el lado opuesto de la dependencia emocional, siendo también otra forma de vinculación patológica. Existen múltiples formas de interacción como ves y por resumir, tanto la independencia emocional absoluta y la incapacidad o negativa para formar vínculos significativos no son el estado de salud deseado. El objetivo es vincularnos de manera equilibrada, siendo capaces de establecer relaciones de vinculación significativas sanas.

Desde mi punto de vista, hay un factor social que desde hace muchas décadas pone mucho peso sobre la pareja, mucho más que en otras épocas históricas al vincular la pareja con el amor romántico. Las expectativas y los mitos del príncipe azul, los modelos de referencia que se muestran en las pantallas, elevan la probabilidad de sufrir vínculos patológicos. ¿Has pensado la incoherencia existente en nuestra propia biología entre las necesidades emocionales y sexuales? Ambas necesitan criterios distintos para su satisfacción. Los vínculos para sobrevivir según el piloto automático de nuestra neuroquímica necesitan que sean predecibles, estables y duraderas…mientras que las necesidades sexuales requieren estímulos novedosos y cambiantes. ¿Cómo se suele gestionar? Pensando que la pareja tiene que cubrir ambas necesidades. Por eso, esta presión tan alta genera conflictos en esta área.

Recuerda, si has tenido una serie de relaciones amorosas conflictivas, adoptando posturas de sumisión, dominancia o evitación en sus diversas formas. Si has sentido que tus necesidades no están siendo satisfechas y en lugar de disfrutar, tus relaciones son fuente de frustración, de excesa responsabilidad o decepción/traición) y si has renunciado a tener relaciones de compromiso a través del distanciamiento físico o emocional, valora consultarme tu caso ¡Anímate! www.mariasaavedrapsicologa.com

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