Puede ser un buen momento ampliar mi marco de referencia al darme cuenta de que más allá de los resultados que obtengo, cada día me encuentro a mí misma con lo que hago, decido, con la forma con que me escucho y observo el mundo.

Alguna vez te habrás preguntado ¿Qué sentido tiene lo que estoy viviendo ahora? Hay quienes incluso se preguntan el sentido que tienen sus vidas y cómo es que no han logrado estar en pareja a los 40 o tener un trabajo indefinido que les aporte estabilidad… Caminamos mirando hacia el futuro habiendo logrado ciertos resultados y estas expectativas se convierten en logros inmediatos que se enfocan en algunas áreas vitales (familia, amor, trabajo, hijos, amigos..).  Nuestra mente se acostumbra a pensar constantemente en hacer cosas que tengan impacto, que gusten, que ganen likes desde el yoyoyoyoyo y la recompensa rápida.

¿Qué ocurre cuando nos alejamos de lo que somos y nos embaucamos en decisiones ajenas a nuestros valores personales? Sencilla y llanamente comenzamos a depender de lo de fuera con el deseo de que se resuelvan los problemas que se generaron en esas áreas. Te pongo un ejemplo: imagínate que quieres montar un negocio pero no tienes dinero para llevarlo a cabo. Tu problema sería “no tengo dinero suficiente” ¿verdad? Cuando ponemos la solución en el futuro, nuestra responsabilidad en el aquí y ahora se convierte en “tengo que trabajar para tener dinero y poder montar en un futuro tal negocio”. Cuando entiendes que el problema se resuelve en el presente, dejas de pensar que no estás donde te gustaría estar y pasas a ser consciente de que estás justo donde quieres estar. El simple ejercicio de atender a la solución y no al problema, supone un cambio de paradigma al saber que crear tu negocio de primeras aunque pareciera algo a día de hoy imposible, es posible si identificas en lo que te sientes carente para montarlo, y no es el dinero porque es un resultado externo, sino a lo mejor tiene que ver con la relación con un familiar quien rivalizó contigo, el no creer en ti, …

La falta de habilidades sociales, de responsabilidad personal y de autocontrol están asociados a un bajo optimismo en lo referente al futuro y a mayores tasas de conductas de riesgo. Actuar de acuerdo de unos valores y criterios personales conlleva desarrollar recursos cognitivos, relacionales y emocionales muy importantes para el adecuado funcionamiento psicológico y para la salud física ((Hellison, 1978; Johnson y Johnson, 1995; Miller, Bredemeier y Shields, 1997; Saavedra, M.,2020).

Ser responsable con uno mismo acarrea asumir la realidad presente alcanzando la solución desde dentro, en un proceso de autoconocimiento que integre el entendimiento de todas las áreas vitales con una participación positiva social. ¿Quieres saber cómo hacerlo de una manera sencilla y hacer realidad tus sueños?

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