¿Quieres saber por qué no eres feliz o quieres ser feliz? Tienes que tener en cuenta que los problemas que crees tener, en realidad te están protegiendo de algunas cosas que tal vez no sabes o te cuestan manejar.

De modo que, para empezar decides desprenderte del significado que hasta ahora tenías de todo lo que te hace sufrir. Los problemas son señales de alarma que indican que algo no marcha bien y preparan el terreno para que puedas anticipar dicha información.

Considera CURATIVO tener inquietudes para hacer algo y mejorar como persona y profesional, así que el hecho de estar leyendo este libro lo corrobora. Corrobora esa pequeñísima parte de tu mente inconsciente que desea decir SI a la vida, SI a vivir DESDE LO QUE IMPORTA, y DECIR mil veces SI a una vida de alegría y gozo.

El amor es el camino de afinidad más potente que hay entre las personas, y la palabra es lo que nos ayuda a acercarnos los unos con los otros. AMOR es la decisión que tomas cada vez que quieres colaborar con otros en conseguir un objetivo común. Te acercas a los demás para aprender a ser mejor persona y para compartir sus experiencias y virtudes. Es “esa pequeña gota de buena voluntad” que se haya en todos y cada uno de nosotros.

Ahora te encuentras ante una perspectiva que va más allá de conocer por qué tienes ciertos problemas. Descubrir las raíces de lo que te hace sufrir, tiende a echar la culpa a eso que te sucedió y más bien a este proceso se le puede llamar hiperanálisis.

Las cosas suceden por una suma de factores, y encontrar el elemento causante no tiene por qué solucionar el problema. Tan solo lo ratifica más. Es una de las trampas que suele emplear la mente humana sin que seamos consciente de ello: tener la creencia de que sabiendo la raíz del problema ¡SE SOLUCIONARÁ como por arte de magia!.

«CREO QUE TENGO QUE VER ALGO EN TODO ESTO». Vuelve, por favor, a leer de nuevo la frase ¿No te sugiere una actitud más humilde para enfrentarte a tus preocupaciones? Dejar de culpar a los demás de tus desgracias y poner una lupa en lo que haces disolvería rigideces, sentimientos de separación, rencores, miedos.

¿Conoces la capacidad de apertura y flexibilidad que tienes ante la vida? Pues la fortalecerás explorando nuevos matices que tal vez, no te enseñaron en la escuela…ni en casa… y menos en el trabajo. Recursos importantes desplegarán en ti capacidades POSITIVAS que posees. Voy a pedirte que visualices un avión de papel. Ves construyendo la imagen, sin esfuerzo… Imagina que ahora tienes ese avión entre tus manos. Recuerda asegurar bien la base que tienes cogida con el dedo pulgar y anular ¡porque el objetivo es tirarlo lo más lejos posible! ¿Preparado/a? a la de una… a la de dos… ¡y a la de tres! ¿Recuerdas como ese avión cogía altura cuando eras tan solo un niño, una niña? Y este, justo este avión que tienes hoy, ha aterrizado donde querías… lejos….muy lejos, justo delante de ese día donde lo tirabas una y otra vez, despreocupadamente.

Lo mismo sucede con tu día a día; aprender una nueva perspectiva para afrontar los problemas, inmediatamente genera un acceso fácil a nuevos recursos que yacen en ti, confiando en ellos y motivándote a la acción, una y otra vez.

Te recomiendo que hagas un pequeño descanso en la lectura para que tu mente elabore toda la información por muy elemental que pudiera parecerte. Más adelante te explicaré por qué te cuento esto.

Con años de estudio he podido comprobar como diversas técnicas son muy útiles y eficaces. Puedo nombrar entre ellas la Hipnosis Ericksoniana, EMDR, Kamiplay, PNL, EFT, la Psicoterapia Corporal Interpersonal, Mindfulness, Sexfulness. Todas ellas abordan la individualidad de cada persona amplificando las habilidades y cualidades positivas, RE-INSPIRANDO vidas y reconstruyendo experiencias internas y puntos de vista más amplios.

La habilidad de convertir cualquier conflicto en oportunidad creando puentes hacia el otro que conectan con algo espontáneo que procede de ti que no habías advertido anteriormente, no es más que un proceso de curación y redescubrimiento personal.

Un escenario de aplausos no es eterno. Sin embargo, el ser humano cada vez es más duradero y persiste más en el tiempo que lo que suele durar “un momento de éxito”. Ahora nos venden por activa y por pasiva el éxito permanente. Se parece bastante a vivir pendiente de que te toque el Euromillón. ¿Pero cuántas veces disfrutas del presente y de las pequeñas alegrías?

A veces, el día a día de muchas personas suele terminar bajo la mirada de un desconocido, el jefe de turno o de un familiar que en su vocabulario no aparecen palabras bonitas o reconfortantes. Otras veces el día termina sin que te hayas dado esa palmadita en la espalda tan merecida. La cuestión es que si permites que te hagan daño las circunstancias o determinadas personas, eres tú quien personalizas la interpretación que le das a lo que te ocurre.

La realidad es que no hemos sido entrenados para el éxito y mucho menos para ser felices. Solemos atender más a los fracasos o a los errores cometidos que a los éxitos conseguidos. ¡Por ello que un éxito pase tan rápido o dure tan poco! Hay estudios científicos que corroboran cómo las personas tienden a recordar con más frecuencia los acontecimientos negativos y con menos frecuencia los positivos o neutros (Kensinger, 2007).

Te animo a indagar la investigación de Kensinger por tu cuenta y una vez más, gracias por estar. Nos vemos pronto!

¿Aceptar cookies?    Más información
Privacidad